A mi no me va a pasar

El carácter transformador de Internet permite que millones de personas en el mundo incrementen su acceso a la información, expresen sus opiniones, inauguren nuevas formas de relacionamiento, para lo cual los Estados están tomando las medidas para aumentar el acceso a la alfabetización digital. Esto incluye medidas educativas para promover la capacidad de las personas a utilizar de manera autónoma, independiente y responsable esta tecnología. Al mismo tiempo corresponde a los Estados generar conciencia sobre la necesidad de un uso adecuado de internet, especialmente con relación a niños, niñas y adolescentes.

Vivimos en una región signada por Estados de reciente y frágil democratización, en los que la desigualdad, la inequidad, la corrupción y la violencia golpean principalmente a la población más joven, que resulta víctima de diversos tipos de abusos, entre ellos los de las Tecnologías.

Niños y niñas tienen en las nuevas Tecnologías la oportunidad de conseguir la información que puede marcar la diferencia en sus vidas y los Estados deben, así como debemos los adultos, ayudarles a que lo puedan hacer con los menores riesgos posibles: intercambiar experiencias, generar conocimiento, hacer oír su voz e incidir en la legislación y las políticas para ello.

Asegurar que puedan intercambiar en las redes sin sufrir ni provocar violencia a sí mismos ni a otros niños es el desafío de los adultos y de los niños, de las escuelas y del Estado, en acciones de prevención, protección, investigación y sanción penal cuando corresponde. Nunca antes las niñas y los niños han estado tan expuestos a interacciones tan abundantes e inmediatas con un grado muy elevado de anonimato y falta de supervisión efectiva, lo que les expone a mayores peligros que si estuvieran solos en la calle o si no volvieran hasta la madrugada.

La información que proporcionan los adolescentes en esta consulta es extremadamente valiosa. La importancia de esta investigación radica justamente en el gesto de escucha a niños y adolescentes. El sector niñez había sido privilegiado en una investigación anterior producida por Enfoque territorial, Global Infancia y Unicef, en Paraguay, entre octubre y noviembre del 2015 y denominada “Es mejor educar que prohibir”, vinculada a violencia sexual y tecnologías.

La presente investigación privilegia a los ciudadanos digitales adolescentes, hombres y mujeres, rurales y urbanos, de sectores más pudientes, medios y de menores recursos.

Las estrategias de prevención adecuadas son la clave para encarar el uso responsable de las tecnologías, así como lo es comprender el nuevo paradigma cultural que envuelve a los niños, las niñas y a los adolescentes y las nuevas lógicas que se crean en su interacción social. El entendimiento de este fenómeno por parte de los progenitores es indispensable para el adecuado acompañamiento a los hijos.

Rosa María Ortiz, Mayo 2016.

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